2017 DE HUELLAS Y JARDINES

bERGER 1

final 3

Este 2017 he sacado un puñado de fotos que me salieron del corazón. Esas imágenes me dejan unos cuantos pasos más cerca de entender que, si somos perceptivos con nosotros mismos, nos movemos impulsados por fuerzas ajenas a la propia voluntad y ajenas también al adiestramiento del raciocino y el intelecto. La que nos va abrazando por los caminos de la lucidez es la intuición, el olfato, la voz que nace del alma más que de la mente. Una voz que tal vez trascienda este propio tiempo y espacio, y que tal vez no nazca del nosotros del hoy, sino del nosotros de nuestros orígenes, antepasados, tierras y espacios en los que se fue gestando nuestra energía.

Este año me han enseñado a ver que poco a poco se fue y se irá trazando un camino. Camino en el que la huella no viene detrás de mí sino va siendo construida hacia delante. Sabias e iluminadas palabras que me han regalado: que las fotos sean la huella hacia adelante. No se trata de un mero indicador/indicio/señalamiento. Sino que se trata de una marca de donde infaliblemente iré pisando.

HUELLAS

El tiempo se desfasa, adelante y en forma de huella, está el pasado, impresa en lugares que aún no he pisado. Adelante mi propósito, que se convierte en un hecho, en una huella que indefectiblemente iremos dejando, sólo si la que nos lleva es esa voz que nace desde el alma, agudizando los 5 sentidos para conectarnos con ella. Procurando agudizar mi oído también, porque como bien dice Berger, la fotografía está tan cerca de la pintura, como de la música. Tiene tanto que ver con la imagen, como con las melodías. Su verdadero contenido es invisible. Es lo que no se ve. No se deriva de una relación con la forma, sino con el tiempo.

SACAR fotos. No es casual. Es lo que está adentro, más que lo que está afuera. Fotografiar, como una forma de conocerse, de verse, a través de cómo uno ve el afuera. Ojalá que siempre quede mucho por sacar. Eso es que siempre queda mucho por aprender. En el 2018 no sé qué andaré haciendo, pero espero siempre estar atenta a las huellas, en forma de fotos, de personas, de melodías, de bailes y de amor.

FINAL 2

Por ese primer minuto de la noche. Por los pájaros que duermen en su noche. Por la aclaradora oscuridad, alumbrada por pétalos pequeños y blancos que volverán a convertirse en música y volar con los vientos.  Vientos que bailarán de nuevo con las mismas y distintas flores, con las aguas. Se convertirán en nubes y alumbrarán desde las cumbres miradas que no podrán volver a mirar igual, batallando rebeliones, pulverizando flores como en los poemas de Pizarnik, en un jardín donde todo es posible.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s